Leche con galletas en el desayuno: qué podemos mejorar sin demonizar los alimentos
“Yo creo que como bastante bien.” Cuando alguien dice esto, la conversación debería empezar con curiosidad. Qué come habitualmente, qué posibilidades tiene, qué disfruta y qué le resulta difícil cambiar. Si después cuenta que desayuna leche con galletas, todavía no sabemos cómo es su alimentación. Conocemos una comida, quizá una costumbre de muchos años, pero no el conjunto de su dieta ni su estado de salud. Ese desayuno puede ser una oportunidad para mejorar. Lo que no permite es diagnosticar un problema metabólico ni explicar automáticamente su cansancio. Comprender la alimentación exige mirar más allá de un alimento y de una primera impresión. Que sea habitual no significa que sea la mejor opción diaria Las galletas forman parte de muchos desayunos porque son prácticas, accesibles y familiares. No hace falta prepararlas y suelen gustar. Muchas contienen harinas refinadas, azúcares añadidos y cantidades variables de grasas. Su composición cambia según el producto, pero no suelen ser ...