Comer con estrés: cómo influye el contexto en tu digestión
Te sientas a comer, pero todavía estás contestando un mensaje del trabajo. Entre un bocado y otro revisas la hora. Tienes que terminar pronto. Alguien te pregunta algo y respondes mientras masticas. Cuando apartas el plato, apenas recuerdas cómo sabía la comida. Otras veces ocurre algo diferente: tienes una preocupación y desaparece el apetito. O notas un nudo en el estómago antes de empezar. Estas experiencias nos recuerdan que comer sucede dentro de una vida. Importa lo que hay en el plato. También pueden importar las prisas, las sensaciones, las expectativas y las circunstancias que nos acompañan. Comprender esa relación puede ayudarnos a cuidar la digestión sin convertir cada comida en un examen de relajación. El aparato digestivo está conectado con el sistema nervioso El intestino dispone de una extensa red de neuronas que participa en la regulación de sus movimientos y secreciones. Esa red trabaja en comunicación con el cerebro y con otras vías nerviosas, hormonales e inmunitaria...