Antenas, 5G y salud: qué sabemos y cómo interpretar los riesgos
Instalan una antena cerca de casa y aparece una pregunta comprensible: “¿Esto puede afectar a nuestra salud?” Después llegan los vídeos, las noticias y los testimonios. Unos aseguran que no existe ninguna incertidumbre. Otros atribuyen a las antenas desde el insomnio hasta el cáncer. Entre ambos mensajes, resulta difícil saber qué creer. Para ordenar la conversación necesitamos distinguir varias cosas: qué tipo de radiación utiliza esta tecnología, qué exposición recibimos, qué efectos se han investigado y qué conclusiones permiten los resultados. Que algo sea invisible no demuestra que sea peligroso. Que sea habitual tampoco demuestra que sea inocuo. La respuesta necesita evidencia. Radiación no significa siempre lo mismo La palabra “radiación” reúne fenómenos diferentes. Los rayos X, la luz visible y las ondas de radio pertenecen al espectro electromagnético, pero no tienen las mismas propiedades ni interactúan de la misma manera con el organismo. La telefonía móvil, el wifi y el Blu...