Tu cerebro interpreta la realidad: cómo influyen tus creencias
Hace poco me descubrí haciendo algo profundamente humano. Estaba observando una obra y pensé: “¿Por qué tardan tanto?” En cuestión de segundos, ya había construido toda una historia: “En Venezuela trabajamos más rápido.” “Aquí se pierde mucho tiempo.” “Nosotros resolvemos mejor.” Y entonces apareció una pregunta incómoda: ¿Cuánto sabía realmente sobre aquella obra y cuánto estaba poniendo yo en la explicación? No conocía el proyecto. No sabía si faltaban materiales, si existían dificultades técnicas o si estaban esperando una autorización. Estaba viendo una pequeña parte de una situación y sacando conclusiones sobre personas, formas de trabajar y países enteros. Aquello me hizo detenerme. Observar e interpretar son cosas diferentes “Durante el tiempo que estuve mirando no vi avanzar la obra” describe una observación limitada. “Estas personas trabajan mal” es una interpretación. “En mi país lo haríamos mejor” añade una comparación para la que necesitaría mucha más información. En la vid...